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Aquellas pequeñas difíciles decisiones de la vida

Siento la necesidad de compartir este recuerdo, que me carcome en lo más profundo de mi ser, que me impide seguir adelante. Encontrábame en un retiro espiritual. En la parte más emocionante del retiro, hicimos una dinámica en la que se nos decían frases del tipo "Soy egoísta", "Soy impulsivo" y cada vez que nos sentíamos identificados doblábamos un papel (nuestra esencia) por la mitad. Más tarde se decían cosas positivas para que hiciéramos el proceso inverso, pero no viene al caso. La cuestión es que en un momento dado se leyó una frase que me desarmó por completo. Una frase que me dejó en una encrucijada, que planteó una paradoja. Al principio, quizás llevado por la emoción del momento, cuando escuché la frase "Soy indeciso" empecé a doblar el papel sin dudarlo siquiera. Definitivamente soy indeciso. Pero cuando tenía el papel a medio doblar pensé -"¿Realmente soy indeciso? En realidad no soy tan indeciso, o por lo menos últimamente"- y empe...

El CD grandote.

"-Uno de esos CDs grandotes-" me dijo contenta, dibujando una circunferencia en el aire. Claro, se refería a un disco de vinilo.

Monumentos de camino a mi facultad I

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Casualmente frente a la gloriosa facultad de ingeniería se encuentra el Monumento a los estudiantes de ingeniería.  Cuenta la leyenda que el doctor John Christian Gómez quiso inmortalizar a los ingenieros con un homenaje a su esfuerzo. Y qué mejor manera que representarlos estudiando para el final de análisis II. Pero como el doctor Gómez, además de doctor era un poeta, en vez de representarlos estudiando los hizo tirando de una gran roca. Es cierto que para el estudiante, salir y entrar todos los días de su facultad con esta imagen tan poca esperanzadora puede resultar perjudicial para la salud. Sin embargo, no deja de ser una bella obra de arte.

La paradoja de la tostada

De pasada hace unos días ví en la verdulería un artículo interesante que planteaba una teoría sobre un problema con dos tostadas. Básicamente el problema era con un pan que ya estaba un poco tibio y otro recién salido del horno y las dos opciones eran empezar por el tibio o por el calentito: " Entonces, podés disfrutar ordenadamente de dos panes tibios o de un pan calentito y uno frío . " Este artículo me indignó profundamente. Nos manejamos, en este mundo, con una constante falacia del falso dilema, o del tercero excluído. ¿Por qué siempre polarizamos nuestros problemas en dos opciones extremas? ¿Por qué no buscamos soluciones alternativas, caminos laterales, propuestas diferentes? NO NOS DEJEMOS ENGAÑAR. No todo es blanco o negro. Existe el azul, existe el gris. Por eso yo tomo Doble cola. Por eso voy a Wendy's. Por eso voy en bici a mi facultad. Por eso elijo a Pino Solanas. Por eso no sigo instrucciones sobre cómo comer mi tostada. He aquí... ¡Las 10 formas de ...

La confusa vida de las amebas

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Más vale malo conocido... Un genio. Ahora, si me permiten, unas pequeñas reflexiones: Al principio este chiste me dio mucha gracia, luego, una profunda angustia. Seguida de miedo, desesperación, Soledad, María y Mónica. De algún modo me sentí yo también un poco ameba... solitario, aburrido y unicelular. Y de repente me sentí flotando en el citoplasma de una célula madre y me di cuenta que probablemente yo había pasado por esta misma dolorosa separación una vez, quizás MILLONES de veces, y que partes de mí se habían transformado en otras amebas y estaban perdidas por ahí en ese confuso mar de amebas...sentí cómo esa parte mía partía hacia otros rumbos...  parte de mí parte de mí, me dije a mí mismo. Al principio sentí a esas perdidas otras amebas como mis hijas, pero al darme cuenta que ellas sentirían lo mismo de mí, y al darme cuenta de la incongruencia del asunto, de ser madre, hija, tío y chosnoabuelo a la vez, decidí tomarlas de otra forma, y ahí fue cuando comprend...

Somos pilas.

Hace ya varios  años, encontrábamosnos en córdoba, a punto ya de dormirnosnos cuando tuve una iluminación, una epifanía quizás, y emocionado le comenté a todos los otros cuerpos echados esperando que sus cerebros se desconectasen "Somos pilas, que nos ponemos a cargar para tener energías mañana". ¡Claro! En ese momento, más que nunca, me sentí una pila, no un hombre, lleno de complejos mecanismos biológicos, sino una simple pila recargable que necesita quedarse quieta por unas cuantas horas para recuperar su energía perdida durante el uso. Y, aunque en el momento nos reímos con mi prima la enana, el descubrimiento fue un tanto triste. Y mientras esperaba que mi cerebro se desconectara y mis funciones se pusieran en modo automático se me ocurrieron algunas preguntas: ¿Sueñan las pilas? ¿Soñaran con su Dios, su creador, Phillipe Duracell o Max Energizer? ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? ¿Y si las pilas tuvieran insomnio? ¿No se cargarían? ¿Me está...

Pequeños placeres urbanos II

¡SÍ! Nuevos y frescos. Subirse a una bici amarilla de camino a la facultad. Ponerse los auriculares en las orejas y "club can't handle me" a todo volumen. Pedalear el mayor tiempo posible al ritmo de la canción. CONTRAS:   En realidad andar en bicicleta con auriculares puestos está terminantemente prohibido. Si no sigue las leyes, usted es peligroso. La música en los oídos puede hacer que no escuchemos la bocina de un auto, con probabilidades de muerte. Si logras seguir el ritmo de la canción, vas a llegar re contento a la facultad pero con unas buenas aureolas bajo los brazos, en la espalda, donde tenías la mochila, el cuello, y el lugar donde te apoyabas sobre el asiento. ¡Ojo!, AVISO, las cadenas de las bicis se rompen. Lo digo por experiencia. VENTAJAS: No tiene precio.